Publicidadcobramos comisión de las entidades de esta listaLeer más
No prestamos dinero: lo presta la entidad, que exige mínimo 18 años y evalúa siempre vuestra solvencia. Cobramos comisión cuando os hacéis clientes desde nuestros enlaces, y eso puede influir en qué entidades mostramos y en qué orden. Si las cuentas no salen, los servicios sociales de vuestro ayuntamiento o una asociación de consumidores os orientan gratis.
Quinientos euros es un importe donde el historial de crédito empieza a pesar tanto como los ingresos. En Brújula del Crédito lo contamos sin rodeos: la entidad no solo mira cuánto cobras, también si has cumplido con deudas anteriores y si figuras en algún fichero de morosidad. Por eso el orden útil es primero el perfil, después el precio: comprobar si encajas te ahorra solicitudes rechazadas que quedan registradas. Este texto forma parte de las guías redactadas por Nuria Belmonte, la redacción de Brújula del Crédito; conviene que contrastes siempre sus cifras con la entidad. Un crédito es un compromiso que debe devolverse.
Quién accede a 500 euros y con qué
Quien recurre a esta cantidad suele hacerlo para hacer frente a un gasto considerable, como una avería importante, un pago imprevisto o la puesta a punto de algo necesario, optando por fraccionarlo en cuotas. En estos casos, las entidades buscan una capacidad de pago que se pueda demostrar, ya sea mediante nómina, ingresos estables de autónomo o una pensión regular. Contar con unos ingresos sólidos y constantes facilita que más entidades te consideren solvente para esta cantidad.
El papel de tu historial y ASNEF
ASNEF y RAI son ficheros donde constan impagos. Aparecer en ellos no cierra todas las puertas, pero sí reduce el número de entidades dispuestas a concederte crédito y suele encarecer las condiciones. Conviene entenderlo con honestidad:
- Algunas entidades trabajan con clientes en ASNEF, a menudo pidiendo garantías o cobrando más.
- Otras rechazan de forma automática cualquier registro de impago.
- Solicitar donde no aceptan ASNEF cuando figuras en él suele terminar en rechazo.
Ninguna entidad puede prometerte aprobación garantizada: la decisión final es siempre suya.
Cuota, plazo y coste total
Con un importe de 500 euros la cuota ya influye de forma notable en el presupuesto, por lo que es recomendable escoger el plazo en función de la capacidad real de pago. Cuanto más largo sea el plazo, menor será la mensualidad, aunque con el paso del tiempo se acumulan más intereses. Para hacer una buena comparación hay que fijarse en la TAE, que incluye comisiones y gastos, y no basarse únicamente en el TIN; a partir de ahí se puede calcular el total que se devolverá. Conviene además comprobar la comisión de apertura y qué sucede exactamente si se produce un impago.
Ejemplo representativo orientativo
A modo de ejemplo, sin que constituya una oferta: 500 euros a ocho meses con un coste total del servicio de 90 euros suponen devolver 590 euros, en torno a 73,75 euros al mes. Ajustar el plazo cambia la cifra. Contrasta siempre el ejemplo representativo vigente con la entidad, porque las condiciones se actualizan con frecuencia.
Solicitar con cabeza
Antes de pedir 500 euros, ten claras tres cosas: con qué ingreso pagarás cada cuota, si tu historial encaja con la entidad elegida y cuál es el coste total del crédito. Si figuras en ASNEF, busca desde el principio entidades que trabajen ese perfil en lugar de probar suerte, porque cada solicitud rechazada queda registrada y erosiona tus opciones siguientes.